miércoles, 9 de diciembre de 2009

ESTOY DEPRIMÍO


Estoy 'deprimío'

Lo confieso: estoy ‘deprimío’. Es cierto, pero lo más jodido de todo es que me encuentro en este estado desde que nací. Soy, como se suele decir, depresivo por naturaleza. Al principio, me daba vergüenza admitirlo. No obstante, con el tiempo me he dado cuenta de que no es tan malo; es más: cada vez estoy más convencido de que los tíos ‘depres’ como yo resultamos totalmente necesarios para esta sociedad. ¿Que no? ¿Saben cuál es uno de los primeros síntomas de la depresión? Las ganas de no hacer nada. Cuando te sientes ‘depre’, no te apetece hacer nada. Sin embargo, eso no es tan malo; al contrario, a los depresivos, raza a la que yo pertenezco, se nos debería reconocer la creación de una de las especies humanas más extendidas a lo largo de la historia de la humanidad. ¿A qué especie me refiero? ¿No lo han adivinado aún? Sí, hombre: a los vagos. Tras un gran hombre, detrás de una gran mujer, encontramos siempre la misma persona: el vago. Está claro: Dios creó al hombre; al hombre le entró una gran depresión por verse obligado a hacer algo (bueno, Ana Obregón es la excepción que confirma la regla) y, por joder, creó al vago. ¡Miren si son necesarios los tíos ‘depres’ como el menda! Además, a nosotros, y sólo a nosotros, se nos debe atribuir la creación de dos especialidades deportivas, muy en boga en nuestros días. ¿Las adivinan? El ‘tumbing’ y el ‘zapping’. ¡Vaya chollo!

Cuando estás muy deprimido, no te apetece moverte de casa. Le coges miedo a todo y el hogar se convierte en tu mejor refugio. Y, claro, ahora se preguntarán: ¿de qué se alimenta una persona que no puede salir de casa y, como gran vago que es, no se siente capacitado como para moverse del sillón y soltar de la mano su mano a distancia? ¿Del aire? Pues, no. Evidentemente, de Tele Pizza. Sí, señores: ¡cuánto nos tendrían que agradecer los de Tele Pizza! Estoy convencido de que si no fuera por nosotros, dichas empresas desaparecerían del mapa. ¿No me creen? Reflexionen: ¿quién, en su sano juicio, podría comerse algo, de lo que dicen que ‘el secreto está en la masa’? ¡Y un huevo! ¡Que se lo coma tu padre, que para experimentos ya tengo bastante con tragarme La noche abierta de Pedro Ruiz! ¿No es cierto?

¿Qué? ¿Me creen ahora cuando digo eso de que estar deprimido no es tan malo? ¡Es increíble! Todo el mundo tiene miedo a las crisis: la crisis de los 30; la crisis de los 50; la suegra (bueno, ésa no es una crisis: es un castigo). El depresivo por naturaleza ni se plantea que una de estas crisis le pueda llegar a afectar: su vida entera es una crisis. Peor, imposible que le vayan las cosas. Lo que les decía: ¡un chollazo!

En ocasiones, he oído que una persona deprimida resulta un muermo, que siempre está triste y de mala ostia y que no habla con nadie. ¡Totalmente falso! ¿Han tenido alguna vez un jefe? Eso sí que es un muermo (de las suegras, ni hablamos). Además, ¿que parecemos siempre tristes? No, señores: ¡purita envidia! Lo que sucede es que somos seres previsores: ¿de qué te sirve estar alegre y contento, si luego el jefe te pone triste y de mala ostia? ¡Que le jodan! Si les pones mala cara, igual se asusta y te deja en paz: ¡que le fastidie al feliciano de turno, que yo ya tengo bastante! Además, hablar no hablaremos mucho; pero: ¿han oído a las suegras? Para eso, mejor estar callado, ¿no les parece? Lo que yo les decía: ¡todo ventajas!

También he escuchado que los depresivos somos seres solitarios. ¡Vale! Entonces, ¿cómo podemos catalogar al programa de Pedro Ruiz: ‘La noche de los depres’? No me dirán que un tío que hace entrevistas como las suyas puede tener muchos amigos (bueno, al presentador de ‘Ratones Coloraos’, el del Risitas y compañía, mejor ni mentarlo). Además, francamente, ¿quién se puede tragar los Documentales de la 2 (sí, aquéllos en los que siempre aparecen los ‘nius’), si no seres depresivos y solitarios como nosotros? No le den más vueltas. Está muy claro: hágase ‘depre’ y contribuirá enormemente al desarrollo de nuestra sociedad. ¡No lo dude!